EL DESAMOR...
Desamor
Desamor es el inmenso grado de tristeza y ansiedad que sufre una
persona ante la ruptura de una relación amorosa, se manifiesta a través
del llanto incesante
y algunos síntomas depresivos como falta de apetito, pérdida de peso, desmotivación
y aislamiento, cambios en el patrón de sueño e
incapacidad para disfrutar cosas que fueron consideradas placenteras, entre
otras.
El problema surge cuando nos enfrentamos a
una falla sentimental,
o incluso a varias. Este tipo de eventos nos hace, a veces, subestimar y
cuestionar nuestro valor (innegable)
como personas, lo que comúnmente nos arrastra a una crisis que podríamos llamar
«existencial» y que en casos extremos puede llevar a la depresión.
Hay personas que se culpan a sí mismas por estas
dos fallas (recuerde siempre que la pareja es dos, por lo tanto, la falla
generalmente no es solo una consecuencia de las acciones de una sola persona), lo cual es ciertamente
un error.
Normalmente vivimos instalados en la velocidad,
pero cuando uno está inmerso en un ruptura amorosa, parece que todo se
ralentiza, que las horas no pasan. El presente ya no se vive porque es donde
vivimos con tristeza y nos dedicamos a contemplar el pasado como si pudiera
ser alterado. Hay personas
que dan vueltas y vueltas, fantasean sobre la posibilidad de retroceder en
el tiempo.
Realmente no es la ruptura lo que no lo deja vivir, sino el resultado de la
evaluación que hace de él. Creer que la situación es catastrófica e insuperable
es solo un estilo negativo de enfrentar las cosas. Pero si realmente crees que
la situación es así, seguramente sucederá de esa manera. Comienza a enfocar tu
atención en lo que todavía te hace sentir bien. Avanzar o no depende de ti; Si
no te salvas, nadie lo
hará. Lo que piensas, lo que haces y lo que sientes se influyen mutuamente.
Tienes que aceptar que vas a tener una mala carrera y que todo volverá a su
lugar.
Etapas
del desamor
En
un primer momento, la ruptura trae consigo el
impacto psicológico. Y es que, incluso en aquellos casos en los
que ya había indicios de que la relación no iba por buen camino, el final
definitivo produce un impacto porque pone en evidencia la realidad de la
despedida. En esta etapa, el afectado también siente la desorientación vital
por un capítulo de su vida que se cierra y un nuevo ciclo que todavía está por
escribir.
Ante
esta dualidad de pasado y futuro, es posible experimentar sentimientos
contradictorios de añoranza por aquello que quedó atrás y
curiosidad por ese nuevo horizonte de futuro. La persona puede llegar a sentir
incluso enfado por lo ocurrido, un enfado que es una forma de negación de la
propia realidad.
Sin
embargo, el duelo se supera cuando el protagonista asume su propia
responsabilidad en lo ocurrido y acepta la historia tal y como ha sido. De
hecho, en una ruptura siempre existe responsabilidad por ambas partes, ¿no
crees?
La importancia del primer
año tras la ruptura
El
primer año después de la ruptura de una relación estable es especialmente
significativo, porque es en esta fecha cuando se celebran días tan nostálgicos
como el aniversario de pareja, los cumpleaños o las fiestas de Navidad.
Más
allá de este primer año, cuando la tristeza afecta incluso a la calidad de vida
del afectado, puede darse un duelo patológico que muestra una forma de tristeza insana. Es decir, la tristeza que
vives en un desamor es un sentimiento natural, sin embargo, es importante no
dramatizar este dolor.
Pon
en práctica la psicología de cuidar tu higiene mental en este momento. La
tristeza del desamor puede derivar en una
depresión cuando la persona se posiciona ante esta
situación como víctima.
Aquellas personas que asocian la idea de la felicidad con el hecho de estar en
pareja pueden sufrir de un modo
irracional ante la soledad. Si este es tu caso, es muy
importante que reflexiones sobre tus propias creencias personales para no
prolongar ideas que te limitan en tu desarrollo personal. Existen muchos
caminos diferentes de felicidad. Por tanto, no te dejes limitar por etiquetas
sociales.
¿Cómo
superar una ruptura de pareja?
Si
estás viviendo una ruptura de pareja, es muy importante que potencies la resiliencia personal para encontrar
apoyos con los que afrontar este dolor anímico. Por ejemplo, la amistad resulta
terapéutica porque aporta compañía y consuelo para sanar las heridas del
corazón. Superar un desamor no significa olvidar el pasado, sino integrar el ayer
de un modo positivo en tu propia biografía.
Por
ejemplo, puedes despedirte de tu ex desde el respeto y la gratitud por el
tiempo compartido en común, pero sabiendo que este no es un buen momento para
ser amigos. La distancia es saludable para que tus sentimientos evolucionen.
Pero, además, esta distancia real te permite asimilar el cambio
personal que esta ruptura ha producido en tu vida.
Por
esta razón, es recomendable evitar incluso el contacto a través de las redes
sociales. Este es un buen momento para reencontrarte contigo, para disfrutar de
tu propia compañía, mientras disfrutas de actividades sencillas y relajantes
como la lectura, el cine, la cocina o cualquier actividad que te guste y te
ayude a distraer tu mente.
La práctica de deporte también es una rutina de
salud para superar el pensamiento negativo que con tanta frecuencia produce el
desamor, a través de la vitalidad y la energía que activa tu mente y tu corazón
gracias al ejercicio físico. Pasear todos los días durante media hora es un aliciente
de bienestar para sanar las heridas del desamor a través de una actividad que
eleva el autoconocimiento. ¡Anímate!
Actitud
positiva ante el desamor
Tu
actitud es más importante que las circunstancias externas. Tú puedes encontrar
un sentido constructivo a un desamor si consigues enfocarte en un objetivo
presente que te ilusione. Por ejemplo, tu desarrollo profesional puede ser un
aliciente para ti, si encuentras en este momento una buena oportunidad para
impulsar tu carrera.





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